Un fin de semana en Virginia

La historia guarda en sí una magia y las ciudades con historia están llenas de ella.

El fin de semana del día de los presidents decidí ir a visitar a mi primo en Virginia, a las afueras de DC. El vuelo salió viernes en la noche, por lo que tuve que salir un poco antes del trabajo para poder llegar a tiempo al aeropuerto. El rush de adrenalina que te da cuando estas corriendo contra el reloj valió toda la pena por que pude ver una inmensa luna naranja desde el avión. No logré sacar una buena foto pero ustedes saben, hay experiencias que viven en nuestra memoria por siempre. Esa noche comimos en Sweetwater Tavern.

Al día siguiente me llevaron a dar una vuelta por Georgetown. Estaba súper lleno o más lleno de lo que pensábamos, quizás porque era sábado en la tarde o porque era la temperatura más cálida que tenían en semanas. Caminamos por la via principal donde están todas las tiendas. Entramos a comer en un restaurante de tapas Español llamado Bodega. Riquísimo. Soy fan de las croquetas y sin duda no me decepcionaron. Luego seguimos caminando aunque el frío y el viento no son una buena combinación. Entramos por un callejón nos topamos con District Doughnuts. Luego bajamos hasta el borde del  rio Potomac. Ese rio es tan impresionantemente grande que parece un Mar. Allí vimos una propuesta de matrimonio con un flashmob. Creo que nunca había presenciado una. Ya en ese momento habría sido suficiente frío y nos fuimos a dar vuelta una en el carro. Pasamos por la catedral nacional de Washington, es enorme. Pasamos por el National Mall y terminamos en el nuevo MGM donde tenían una decoración relacionada al año nuevo chino. Luego fuimos a comer a Okada un restaurante Japones.

A pesar de que estaba por DC, preferí no ir a los monumentos y museos, porque ya había ido hace unos años atrás y preferí visitar una area que no hubiera visitado antes. Aqui y Aqui (jaja) los enlaces de cuándo visité Washington DC.

Croquetas de Pollo del Restaurante Bodega en George Town

El domingo me llevaron a ver los viñedos. No sabía que en Virginia habían viñedos. No se a cuantas personas les pasa, pero soy de esas personas que en ocasiones se marea en los carros cuando no voy guiando. Como estuve con malestar no saque fotos como hubiera, querido pero igual lo disfruté. Llegamos hasta Stone Winery. Allí hicimos Wine tasting, unos me gustaron, pero hubo uno que sabía tan malo como olía. Luego de eso volvimos a la casa a pasar la tarde. El lunes me tocaba volver en el vívelo del mediodía, así que la noche del domingo y la mañana del lunes fue para organizar el bulto.  El aeropuerto de Dulles es tan grande que me tomó poco más de media hora en al llegar gate y no había fila. Imagino que en las horas pico es de esos aeropuertos que hay que llegar una o dos horas antes sin duda.

Hasta la próxima!